Durante décadas las bibliotecas funcionaron sin necesidad de aplicar evaluaciones que posibilitaran medir el rendimiento de las mismas. Por un lado, se consideraba que la falta de quejas por parte de los usuarios daba por hecho su satisfacción respecto del servicio brindado. Por otro lado, tampoco se cuestionaba la existencia de la biblioteca y no era necesario justificar los gastos incurridos para su funcionamiento.
PROLOGO
INTRODUCCION
CAPÍTULO I.
CONSIDERACIONES GENERALES
Marcela Fushimi. Sandra Miguel
CAPÍTULO II.
EVALUACION OBJETIVA
Marcela Fushimi
CAPÍTULO III.
EVALUACION SUBJETIVA
Mónica G. Pené. Cecilia Rozemblum
CAPÍTULO IV.
LA MEDICION DEL IMPACTO EN BIBLIOTECAS UNIVERSITARIAS
Claudia Gonzales. Sandra Miguel
CAPÍTULO V.
LAS CRÍTICAS A LA METODOLOGIA Y LOS PROBLEMAS DE CONTEXTO
Mariana Pichinini
ANEXOS
LAS AUTORAS
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